Una salud oral óptima no se traduce solamente en tener dientes blancos, relucientes y libres de caries. El aspecto estético y por lo general todo lo relacionado con los dientes forma parte de la salud dental, sin embargo el cuidado bucal, que refleja una buena salud debe incluir el estado de las encías, la lengua y la mandíbula.

Los hábitos elementales que la odontología preventiva nos sugiere son un correcto cepillado diario, luego de cada comida, el uso del hilo o seda dental, la limpieza de la lengua y visitar con frecuencia al odontólogo para prevenir afecciones. También es recomendable llevar un estilo de vida sano, alimentarse con una dieta equilibrada y practicar actividades físicas y deportivas, ya que esto influye positivamente en nuestra salud integral.

Los profesionales de la salud oral son los odontólogos en sus diversas ramas, siempre deberíamos antes de solicitar tratamiento para una afección oral determinada, conocer las especialidades odontológicas y así poder hacer una selección del especialista adecuado para el tratamiento de nuestra boca.

martes, 16 de agosto de 2011

Cuidados y cambio del cepillo dental

Para conservar en buenas condiciones su cepillo dental y su salud, usted deberá asegurarse que él cepillo logra secarse después de cada uso. Los cepillos dentales por lo general pueden cultivar gérmenes, hongos y bacterias, los cuales pueden proliferar con el tiempo. Luego de usar el cepillo, deberá sacudirlo con fuerza bajo el chorro del agua y colóquelo en posición vertical para que se mantenga ventilado.
Para evitar que los virus y bacterias (de la gripa o catarro) se puedan transmitir entre los cepillos, evite que su cepillo tenga contacto con otros. Un cepillero con orificios para colocar varios cepillos en forma vertical es importante para mantener la salud de su familia.

¿Con que frecuencia debo cambiar mi cepillo dental?
La mayoría de las opiniones de los dentistas coinciden en que el cepillo de dientes se debe sustituir cada 3 meses. Estudios recientes han demostrado que después de 3 meses de uso regular, un cepillo pierde efectividad para remover la placa de los dientes y de las encías, si lo comparamos con un cepillo nuevo. Las cerdas pierden su resistencia, disminuyendo su efectividad para alcanzar las áreas alrededor de los dientes.
También debemos cambiar el cepillo después de un resfriado, gripa o infección bucal o de la garganta, debido a que los gérmenes o bacterias pueden esconderse en las cerdas del cepillo y reactivar la infección. Incluso si no se ha enfermado, los hongos y bacterias pueden desarrollarse en las cerdas del cepillo.

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